“La única forma de sentirte realmente satisfecho es hacer lo que tu consideras es un trabajo grandioso. Y la única forma de hacer un trabajo grandioso es amar lo que haces.” 

Steve Jobs

Suceden cosas increíbles cuando las personas aman lo que hacen: podemos volar al otro lado del planeta porque dos hermanos amaban el cielo; conseguimos que el mundo sea un lugar más humano porque un hombre de color amaba la justicia; y tenemos en nuestros bolsillos una de las computadoras más poderosas de todos los tiempos porque un joven inconforme amaba la tecnología.

No necesitamos decir sus nombres porque todos sabemos quienes son.  Wilbur, Orville, Martin y Steve, no fueron necesariamente las personas más talentosas, brillantes ni con las mejores oportunidades de su época. Sin embargo, son recordados porque amaban tanto lo que hacían, que con sus talentos y recursos lograron crear algo que cambió la vida de todos. 

Lo que los hizo excepcionales no fue nada que no tengamos ni tú ni yo. La pasión por lo que hacían fue la clave. Fue eso lo que les permitió seguir en los momentos difíciles, inspirar a otros a seguirlos, y desafiar lo establecido hasta encontrar soluciones en las que nadie había pensado. Fue la misma pasión que todos tenemos hacia algo, la que los llevó a construir algo grandioso. 

Cuando logramos poner en palabras claras aquello que nos apasiona podemos elegir atrevernos a trabajar por ello. Es necesario identificar nuestro porqué, nuestra causa, aquello nos mueve, eso que le da sentido a nuestro trabajo. Porque solo así podemos crear productos, servicios e incluso movimientos que sean realmente importantes para las personas.

Por eso, nuestro propósito es ayudarte a encontrar el tuyo ¿Tú sabes cual es tu porqué?